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1.10.10

Someone like me

La fráse que yace cubierta de polvo en las vitrinas de los ahora olvidados locales de revelado fotográfico nos hace volver al pasado.

"Recordar es Vivir"

Y yo a 3 meses de estar satisfecho con la vida puedo recordar con alegría aquel 18 de marzo en el que conocí el amor.

En el que tomé mi equipaje y pasé por la puerta de cristal.

Recuerdo la primera vez en que te vi.

Te amo Koala

27.2.10

Vision One

No solo los peces sintieron miedo la noche del domingo 21 de febrero.
También yo.

Quería despejar mi mente y había ido a caminar a la playa. Mi casa esta bien cerca de ahí.

La luna acariciaba la arena y la hacia resplandeciente. El mar estaba inquieto; ambos sabíamos que algo iba a pasar.

Mi mente daba vueltas, trataba de concentrarme. Pero sentía una especie de cosquillas en la boca del estómago, me temblaban las piernas.

Miraba el intranquilo horizonte, imaginando lo enorme de nuestro mundo.
Imaginando lo enorme de nuestro ser. Y lo pequeño de nuestro corazón.

De un momento a otro, el cielo se iluminó tras un estruendo.

En casa de Alicia, pensaban que era el fin del mundo.
Donde hay una tienda, esperaban el juicio final.
Vicente y sus 2 hijas juraban haber visto un platillo volador.

La luz era cegadora, pero yo sabía que era un transbordador espacial.
El tal Endeavour.

Pero no era.


Si era el fin del mundo.

Esa bonita playa rápidamente quedó cubierta por horribles nubes gélidas.
Ni Alicia, ni Vicente tuvieron tiempo de avisar a sus seres queridos.
De avisar de la inminente catastrofe a sus familiares en la capital, a sus amores en el extranjero.

Había empezado en el Caribe de México, y terminaria ahí mismo.

Todo quedaría tal y como lo encontró Dios aquella tarde en que regresó de una siesta.

Una siesta de 3 millones de años.




3.2.10

The year of living dangerously

Hay un momento en particular en todo el día en que me siento inquieto.
Son segundos apenas, pero parece que el tiempo se detuviera por completo.

Por la ventana se ven las otras casas, el sol nublado de las 6 y gente resguardandose de la lluvia.

De la lluvia hay poco que decir.
Sobre todo en este instante que parece que el mundo se ha quedado en pausa.

Las gotas permanecen inmóviles frente a mis ojos.
Primero sentí segundos, minutos talvez. Pero fueron lustros.

Décadas quizá.

Y yo me sentía solo en mi habitación, condenado a una eternidad quieta y silenciosa.

Podría ver como la humanidad entera se desarrollaba hasta su muerte implacable.
Pero solo veía a aquellos que inmóviles por siglos, esperaban a que la lluvia cesara.

Cuando pienso en ti, el tiempo pasa mas rápido. No son cientos de años, son apenas unos segundos.

He visto a la muerte contemplando mi ventana, fijas las cuencas donde irían un par de hermosos ojos azules.

El viento parece eternamente infinito.

He mencionado "infinito", como la vida; como la muerte.


Sabemos que el universo no tiene centro ni límites.
Que la verdad no es absoluta,
además nunca hubo un inicio.


Y que el final de nuestros tiempos, nos parecerá inquietantemente familiar.

6.1.10

The end of Eternity

Nadie, desde que el mundo nació, había sido creado con tal perfección.

Y ayer, le conocí.

Es muy curioso que los humanos, aún contando con los elementos mas perfectos de comunicación, prefieran, sin embargo, sufrir la incomprensión y el ridículo; guardando silencio.

Y yo, crucé la calle mirandole de reojo, me acerqué lentamente. Permanecí callado y quieto.

Eso fue ayer.


Mil años después cruzarás la calle lentamente, manteniendo el control.
Me verás bajo el árbol mas alto, esperandote. Tu mientras estarás en todas partes en secreto.

Para entonces, no se habrá tirado la cama en la que hubieses dormido.
No se habrá quemado la ropa que hubieses usado.
Ni borrado de mi memoria tu reciente recuerdo.

Hoy pongo una amarga porción de algo azul en el vaso de agua por la mañana.
Para poder verte.
Y para saber que en un día como hoy, pero de muchos años después, tu, que al abrir los ojos en un sobresalto, verás todo tal cual lo dejaste.

Y yo, acostumbrado a la repetición, a la comodidad de lo familiar. Después de haber soportado tu muerte 11 veces.

Te veré nacer.