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23.2.10

Largo Domingo de Safari

A Paty le gustan las excursiones.

Ha escalado el Cañon del Colorado, ha tomado el lunch en una balsa en las aguas turbulentas de los rapidos de Veracruz, conoce los secretos de la piramide de Keops y los guarda celosamente, ha encontrado vestigios de vida antigua en las ruinas del Templo Mayor, encontró la orquídea sangrienta en el Amazonas.

En pocas palabras, es una aventurera.

Hace unas semanas planeó una excursión a African Safari.
Casi no involucra a las personas que ama en sus viajes. Siempre termina arriesgando su vida; acantilados o coral de fuego, serpientes venenosas o estampidas de elefantes.

Pero esta vez organizó el viaje para 2 personas. Paty y su mamá.

African Safari es un lugar familiar, tranquilo. Pero cuando Paty despertó por la mañana, sintió cosquillas en el estomago, esa sensacion de que algo increible va a suceder.

Tomaron rápido su desayuno y empacaron en una bonita canasta, el lunch perfecto para un día de campo.

Tomaron el camión que las llevaría a su insólito destino.
Cuando llegaron a Puebla, a la terminal. Se apresuraron a comprar los boletos de entrada al parque de aventuras.

Los boletos tenían impreso un feroz tigre.
El camión que saldría hacia la aventura esperaría no mas de 15 minutos para dar la salida.

Un hombre de lentes les dió la atenta indicación:
- El autobus sale de la puerta 5 y ya mero se va! -

Nadie reviso sus boletos,
y aquellos que habían abordado el camión no tenían cara de ser aventureros, exploradores, arriesgados.

El camión arrancó con destino al D.F.


Patricia conoció el ave Fenix en Chiapas, al unicornio en la Patagonia, el Centauro en Roma, el Hipogrifo en un poblado de Inglaterra, pero...

Y ni el leon, ni el tigre, el pavorreal, la jirafa y ni el chimpance conocieron ese día a la increible temeraria; Patricia.



Paty me dijo que no contara su historia, pero...

Yo tomo la tragedia en la vida de una persona y obligo al mundo a vivirla...

3.1.10

The last sad song on earth

Martín tiene 9 años y un gato oriental.

También tiene un hermano mayor, al cual no ve desde hace 2 semanas.

A Martín le gusta la natación, el karate y a veces con una cámara desechable que compró en el WalMart captura árboles, coches y aves.


Como todos sabemos los gatos viven mucho menos que los humanos, y para este tímido felino el tiempo pasaba de una manera extraordinariamente larga, aunque fuera volando como un rayo.
Por desgracia el tiempo hace palidecer a animales y plantas con inimaginable puntualidad; claro, tiene efectos menos perturbadores sobre la mente humana. Así cuando Martín y su madre terminaban de cenar se quedaban viendo las caras hasta 3 horas.
Ambos disfrutan baños de larga duración, en particular la madre salía del agua cuando sentía que su corazón se encontraba a la misma temperatura que la porcelana de su tina.
El tiempo para ellos parecía no pasar.

El gato oriental quiere mucho a su dueño, y como muestra de ese enorme cariño, ayer cuando llegó de la escuela, tenía en el hocico una paloma muerta. Como ofrenda por la amistad.

En ese momento Martín comprendió muchas cosas de la vida, nunca había retratado con su cámara un ave muerta.

Corrió al jardín a darle entierro al ave, notó que el gato había intentado lo mismo, y tratando de esconder la paloma había arruinado el césped.


Martín tiene 2 semanas que no habla con su hermano, pero sin falta, todas las noches baja al jardín a darle su beso de buenas noches.

31.8.09

A Long Lasting Love

Cuando dejas de ver a alguien que amas, sufres.

Cuando pasa mucho tiempo antes de que vuelvas a ver a esa persona, extrañas.

Pero no extrañas a alguien que no conoces, o lo haces?


En el año 97, mi tía se fué a vivir a Tampico, salió huyendo un departamento en un 4to piso, dejando atras a sus 2 hijos y a su esposo. Lo único que se llevó fue un pequeño veliz con 2 mudas de ropa y un portaretrato con la foto de un elefante del zoologico de Chapultepec.

Cuando llevaba un año alejada de sus 2 hijos, de su lavadora y de su secadora. Tuvo un impropio y ridiculísimo episodio de debilidad.

Despertó a la media noche ahogada en llanto y bañada en sudor, profiriendo un horrible grito que hizo temblar una jarra de agua de limón que estaba en la cocina.

Ella dormía en el cuarto de la niña, a quien despertó de un hermoso sueño donde cocinaba gachas dulces. La niña en ese momento se acercó a preguntar y después a consolar.

Que tienes? - preguntó la niña.
Extraño a mis hijos - le contestó un poco mas incorporada, pero aún con llanto.
Ya no llores - le dijo - yo también te he extrañado a ti. Cuando nací no creas que lloré porque el doctor me dió una nalgada.
Yo lloré porque abrí los ojos y no te ví.
Y yo ya te extrañaba.

Ya mi tía no se duerme con la niña.